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LA TERCERA PATA DE LA INTERPRETACIÓN DE CONFERENCIAS: EL EQUIPAMIENTO TÉCNICO (SEGUNDA PARTE)
Olga Álvarez de Barr (ADICA, TAALS)Publicado en "Molinos de Viento", revista de la Asociación de
Traductores Públicos e Intérpretes de la Provincia de Buenos Aires (ATIBA), en noviembre de 1998
En la primera parte de este trabajo, nos concentramos en lo que se denominó el mundo "cabina adentro". Todo lo que se encuentra "cabina afuera" merece también su espacio, así como lo merece la estructura técnica que exige una
interpretación consecutiva en determinados auditorios. Cuando llegamos a una sala en la que se han de prestar los servicios de interpretación simultánea, lo primero que notamos son las conspicuas cabinas a
cuyo lado se ve un conjunto de equipos. Veamos cuáles son y qué funciones desempeñan. Los equipos que proveen el sonido básico tienen como función hacer llegar la
señal a la cabina además de contribuir al refuerzo de palabra. Corresponde advertir que existen dos grandes grupos: los analógicos y los digitales. Los equipos analógicos constan de los siguientes elementos:
Consola de audio: Para un lego, tiene la apariencia de un conmutador en el que puede haber cientos de perillas de distintos colores, muchas de las cuales están
rotuladas por el operador para su fácil identificación. Desde la consola, el operador tiene control sobre los micrófonos, sus respectivos volúmenes y su
ecualización; asimismo, identifica cada uno de los micrófonos, a fin de habilitar uno a la vez y, de ser necesario, impedir que llegue más de una voz a los
auriculares de los intérpretes. También es importante recordar que puede manejar los agudos y graves, pero al ser varios los intérpretes, el operador generalmente
no es el que cambia estas variables, a menos que todos tengan el mismo gusto o el mismo problema; por ello, esta función la modifica cada intérprete desde su consola individual.
Sabemos que la vida es imperfecta. Los equipos también. No hace mucho tiempo, a un sufrido grupo de colegas y a mí nos ocurrió que, una vez realizada la
prueba de audio de rigor antes de la conferencia, al comenzar a hablar el orador la consola no funcionó por razones que en ese momento preferimos ignorar. Eso significó que, tras largos minutos durante los cuales no se solucionó el
inconveniente, el organizador rogara a los intérpretes que hicieran la presentación en consecutiva ante un auditorio de mil personas. Amplificador de potencia: Tal como su nombre lo indica, cumple la misión de
potenciar el sonido de la sala para beneficio de aquellos asistentes que momentánea o permanentemente no recurren a la interpretación. Si bien los clientes no tienen por qué conocer los pormenores que implica la
contratación de los intérpretes de conferencias (recursos humanos) y del equipamiento específico (recursos materiales), hay veces en que para reducir costos sus propuestas son sorprendentes. Recuerdo un caso en el que se
pretendía hacer salir la interpretación directamente por los parlantes para no tener que alquilar los receptores, lo que hubiera significado que el orador y los sufridos
miembros del auditorio no sólo oirían la presentación sino la interpretación al mismo tiempo. La consiguiente propuesta fue que no se le diera volumen al
orador, lo que hubiera significado que se oiría exclusivamente la interpretación y por ende se discriminaría a quienes entendían el idioma del disertante. Casetera de audio:
Término más accesible para el común de nosotros. No obstante, vale señalar que hay determinadas conferencias en las que se puede estar grabando las versiones provenientes de varias cabinas al mismo tiempo que
se está registrando el sonido de sala tal como se da sin solución de continuidad. Micrófonos: Los hay de todo tipo y gusto. Desde los fijos de mesa o de pie, que
se ubican según el formato que tenga la reunión, hasta los volantes, que son inalámbricos y se pasan a aquellos que quieren hacer uso de la palabra. Los oradores suelen trabajar con un corbatero, que les deja las manos libres.
Así como a veces los intérpretes olvidamos habilitar el micrófono, hay ocasiones en que los oradores olvidan apagar los corbateros. Durante un breve receso en un seminario, mi compañera y yo nos quedamos en la cabina y, de pronto,
descubrimos que teníamos los auriculares puestos y que lo que llegaba a nuestros oídos era el orador que estaba en el baño con el corbatero encendido. Unidades de delegados:
Son muy similares a las consolas individuales que usamos los intérpretes. Cada una cuenta con un micrófono que el delegado activa cuando toma la palabra. Las más modernas tienen un display alfanumérico
y permiten el acceso a los diferentes canales de interpretación. Inmersos en la vorágine del debate, los delegados suelen cometer algunos deslices que revisten mayor o menor gravedad. En cierta ocasión, en el medio de
una negociación muy dura, refiriéndose a un par de otro país, el jefe de la delegación le dijo a un colega sentado a su lado y a micrófono abierto: "Pero no te das cuenta de que el pibe no quiere hablar de...". Compactera:
Accesorio que sirve para transmitir música de fondo durante los recesos, antes de que empiecen las sesiones y en el momento de su conclusión. Por su parte, los sistemas digitales son equipamientos que corresponden a una
nueva concepción, ya que están comandados por una unidad central que procesa todas las señales al igual que un bus de comunicaciones digitales. ¿Qué significa esto? Nada más ni nada menos que una ventaja en materia de
calidad. Esto se debe a que, en principio, toda la información viaja en paquetes llamados "bits", lo que hace más fácil su amplificación y su separación, entre
otras características. De este modo, los intérpretes se ven favorecidos, pues toda la señal llega a la cabina con un nivel de ruido nulo, tanto en la comunicación
entre cabinas cuando se recurre al relay (1) como cuando el sonido llega directamente a las cabinas desde los micrófonos de los disertantes o de los delegados.
La unidad de control central puede funcionar completamente como una computadora, lo que le permite a un solo operador comandar una sala con hasta doscientos micrófonos y varias cabinas. Mediante un monitor, el operador
controla el correcto funcionamiento del sistema y además tiene la posibilidad de corregir fallas e incluso controlar el correcto canal de salida de todas las cabinas
de interpretación sin necesidad de escuchar con un receptor. Debe tenerse en cuenta que para un operador sería muy difícil distinguir el canal correcto entre dos idiomas orientales, por ejemplo.
Existen varios medios para transmitir la señal de la cabina al auditorio que diferencian los distintos sistemas de interpretación simultánea. Los sistemas más importantes son:
1) los de FM; 2) los de AM (inductivos), y 3) los infrarrojos. Sistemas de FM: La señal se transmite por frecuencia modulada con una pequeña antena. Su ventaja fundamental es el bajo costo. La mayor desventaja
es que al utilizarse frecuencias muy cercanas a las bandas comerciales se corre un alto riesgo de interferencias y, así, de estar interpretando toda una tarde con
música de bailanta de fondo. Este equipo se utiliza comúnmente en el interior del país o es requerido especialmente para espacios abiertos. Sistemas de AM (inductivos): Los equipos de AM transmiten en alta frecuencia,
muy alejada de la banda comercial. Esta característica implica que cada receptor debe estar muy cerca de la antena de transmisión. Generalmente esta antena se
coloca pegada al piso de la sala de conferencias, tratando de que cada receptor no quede a más de cuatro o cinco metro de ella. Su ventaja es el bajo costo y el
buen rendimiento. La desventaja es que no mantienen la confidencialidad del auditorio, o sea, que se puede escuchar lo que se está deliberando fuera de la sala con un receptor, lo que constituye un verdadero problema si se trata de
discutir el plan de marketing de una gran empresa. Los sistemas de comunicaciones modernos influyen cada vez más en este tipo de equipos y la antena es un elemento mecánico que hace correr ciertos riesgos.
Sistemas infrarrojos: Constituyen la última generación de equipos ya que la señal se transmite por radiación de infrarrojos desde un elemento llamado "radiador"
hasta el receptor. La ventaja es que mantienen la confidencialidad de la sala, ya que la señal no sale de ella si se mantienen las puertas cerradas. Esto permite
trabajar con los mismos canales en salas contiguas, lo que resulta muy importante en congresos con múltiples salas. Además, en la actualidad tiene la posibilidad de transmitir y separar hasta veintiún canales. Dado que existe una
gran variedad de radiadores, se pueden cubrir distintos tipos de salas y, además, el sistema es totalmente inmune a interferencias comunes de radiofrecuencias.
Su desventaja es que son más onerosos y que pueden sufrir interferencias causadas por la radiación solar en su uso al aire libre. Ya que acabamos de mencionar los receptores, recordemos que a cada usuario,
ya sea orador o simple integrante del auditorio, se le da un receptor, provisto de un par de auriculares. Cuenta con control de volumen y la posibilidad de escoger
el canal que transmite el idioma en que se desea escuchar. Así, habrá tantos canales habilitados como idiomas oficiales en la conferencia. Los más modernos son muy livianos, caben en un bolsillo y permiten que el
usuario se mueva cómodamente sin perder el sonido. Los "receptosaurios" obligan a los usuarios a convertirse en una suerte de granadero pues si osan moverse, pierden la interpretación. También hay modelos ideales para
masoquistas que al cabo de una jornada de ocho horas dejan un recuerdo imborrable en las orejas. (2) Hasta aquí se presentaron los equipos que se usan exclusivamente para el
servicio de interpretación simultánea. Antes de pasar a otra familia que se usa para la provisión de otros servicios, no debemos olvidar que un error en el que
incurren los clientes con bastante frecuencia es pensar que si se opta por un servicio de interpretación consecutiva, no es necesario contratar ningún tipo de
equipamiento. En reuniones con este formato, se deben considerar los equipos hasta aquí mencionados y adaptarlos según las circunstancias. El operador bajo cuya responsabilidad se halla la operación del equipamiento de
interpretación simultánea también colabora con otros proveedores de servicios técnicos que coexisten en determinadas conferencias. Es así como a través de
los distribuidores de audio pasa la señal a un canal de televisión, a un equipo de videofilmación y a representantes de la prensa. Hay ocasiones en las que el
servicio de interpretación se da en un banquete (con orquesta incluida) en el cual coexisten varios especialistas de sonido. A cargo de las asistentes de sala se encuentran las proyecciones de
transparencias, diapositivas y videos en pantallas de todo tamaño. Otros operadores se encargan de las proyecciones en video-walls, el uso de computadoras, la proyección de datos, los monitores, la iluminación, etcétera.
Todos estos elementos se suman para apoyar a los oradores en la presentación de sus temas. Ahora bien, corresponde reiterar que toda esta parafernalia técnica que rodea a la
interpretación de conferencias es un aspecto que, cuando satisfactorio, pasa inadvertido por muchísimos usuarios. "Para que una conferencia salga realmente
bien se necesita un buen orador, un buen intérprete y un buen sonido", decía Genoveva Sojo de Guttero (3) en la primera parte. Si deseamos hacer justicia,
hay que agregar que el mejor equipamiento técnico no cumple su cometido si no está en manos de un buen operador y si no se trabaja con atentas asistentes de sala.
¿Quiénes son estos "directores de orquesta" que junto con las asistentes de sala brillan por su invisibilidad y a los que, lamentablemente, pocas veces se les agradece públicamente todo el esfuerzo que hacen entre bambalinas? Pablo
Salas (4) me explicó que la mayoría son técnicos especializados en sonido para los cuales la operación del equipamiento específico de interpretación simultánea no presenta mayores dificultades. Por lo general, son las empresas
especializadas en estos servicios las que se encargan de brindar la capacitación específica a su propio personal. Hay veces en que empiezan cargando equipos y,
con el correr de los años y la adquisición de experiencia in situ, terminan operando una sala. Las mayores dificultades las deparan aquellas situaciones en las que hay más
de una cabina y existe la posibilidad del relay. Además hay días en los que los intérpretes, expuestos a diferentes tipos de consola en cada contratación, nos
levantamos carentes de toda versatilidad técnica y podemos ocasionarles más de un dolor de cabeza a los operadores. La clave del éxito es el trabajo en equipo entre intérpretes, operadores y
asistentes de sala. Jamás debemos perder de vista que buscamos el mismo objetivo. Como coequipers que somos, debemos aprender a escucharnos no sólo cuando están los micrófonos encendidos. Tarde o temprano descubrimos que la
vida que transcurre en cualquier conferencia dista de ser fácil. De allí que la comunicación fluida con operadores y asistentes de sala sea vital para enfrentar
como equipo las dificultades que siempre aparecen. En conclusión, la receta magistral que da mi amigo Jorge Varela (5) es "la buena onda" al principio y "la muy buena onda" al final. Notas:
(1) Relay: Modo de interpretación mediante el cual se traduce a partir del trabajo de un intérprete y no a partir del orador. (2) Un agradecimiento especial al ingeniero Gerardo Carlevaro por su
colaboración en el cotejo de información de ambas partes del artículo. (3) Intérprete de conferencias de amplia trayectoria. Miembro de ADICA y AIIC. Ex docente de la carrera de traductorado público de la UBA y de traductorado
literario y técnico-científico del INESLV "J. R. Fernández". (4) Operador de la empresa Congress Rental. Entrevista realizada el 7 de octubre de 1998 al concluir una conferencia con cuatro idiomas y relay.
(5) Operador de la empresa Congress Rental. Entrevista realizada el 28 de agosto de 1998 al concluir una conferencia con dos idiomas oficiales. |